Representa para mí motivo de gran satisfacción dirigirme a ustedes en oportunidad de esta visita a Australia, acompañado por una representativa delegación de los sectores oficial y privado de la República Argentina.
Antes que nada, quiesiera manifestar mi reconocimiento por la presencia en esta reunión de distinguidos miembros del sector empresarial y de funcionarios del gobierno del estado de Victoria, con quiénes, como lo hemos hecho en Sydney el miércoles pasado, trabajaremos con entusiasmo para ampliar y diversificar los vínculos que unen a nuestros países. Un especial agradecimiento al Consejo Australia- Latinoamérica, a su presidente, Sr Bernard Whelahan, y al Consejo de Negocios Australia – América Latina, presidido por el Sr José Blanco.
Mi visita a Melbourne tiene lugar dos días despues de haber mantenido intensas reuniones en Sydney y Canberra. En esas entrevistas con hombres de negocios, ministros del Gobierno federal, parlamentarios y autoridades de los Estados de Nueva Gales del Sur y de Victoria, hemos constatado un alto grado de coincidencias, el mutuo interés de promover y reforzar nuestras relaciones bilaterales y los contactos a nivel birregional MERCOSUR-CER.
En el entendimiento que el conocimiento mutuo fomenta la expansión de las relaciones entre los pueblos, es que el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, a mi cargo, ha diseñado esta misión empresarial a Australia, convocando a un grupo de hombres de negocios que provienen de algunos de los sectores más dinámicos de la producción y los servicios en Argentina.
El propósito que nos anima esta en relacion con la decisión de mi gobierno de otorgar una importancia singular a nuestras relaciones con el Asia-Pacífico, de la cual Australia constituye un pilar fundamental y con quien compartimos valores e intereses tanto a nivel bilateral como multilateral.
En este ambito empresarial me parece efectuar algunos comentarios sobre la evolución nuestra economia. Como ustedes probablemente conozcan la Argentina desde el ano 2003 esta creciendo, con indicadores record de producción, inversión, consumo, exportaciones e importaciones de bienes y servicios. Incluso, todas estas variables superan los niveles registrados en 1998, ano en el que comenzo una profunda recesion que condujo a la peor crisis social y economica de la historia argentina.
En el 2005 el PBI se situó en un nivel cercano a los 200.000 millones de dólares, con una tasa de crecimiento promedio anual del orden del 9% en los ultimos tres anos, susceptible de repetirse en el curso del corriente año. Es decir, que en el periodo 2003-2006 el crecimiento acumulado sera del 40%, representando la mayor expansión económica argentina de los últimos 100 años. Mientras que el PBI per cápita es de 5.000 dólares estadounidenses nominales y de 12.000 dólares si se computa a paridad de poder adquisitivo (purchasing power parity).
En el marco de crecimiento de la economía y en función de la política económica y social del gobierno basada en la flotación cambiaria, la disciplina fiscal y monetaria y la promoción de la inversión pública y privada, se ha producido una recuperación progresiva del nivel de vida de la población. La tasa de desocupación cayo del 24% que alcanzó en 2002 al 10%, la pobreza se redujo a la mitad, a la vez que aumento la tasa de actividad, el nivel de consumo, el crédito, la inversión y las exportaciones.
Hoy gracias a la recuperación economica e institucional, la Argentina se sitúa en el numero 34 en el ranking de desarrollo humano de las Naciones Unidas, ubicandose primera entre los paises de América Latina. Somos concientes que nos queda mucho trabajo por delante para alcanzar un desarrollo sustentable que nos permita construir una sociedad mas justa y equitativa.
El superávit fiscal, que actualmente alcanza el 4% del PBI ha sido una herramienta económica fundamental para llevar adelante la politica de desendeudamiento que nos permitio recuperar grados de libertad a la hora de disenar la politica economica. Como consecuencia de la reestructuración de la deuda pública y el pago, a principios del corriente año, del total de obligaciones con el Fondo Monetario Internacional, que alcanzaban casi a 10.000 millones de dólares, el coeficiente deuda PBI que superaba el 120% en 2002 se ha reducido al 62% en la actualidad.
Por otra parte, el aumento de los ingresos nos ha permitido incrementar los gastos de capital, en particular aquellos destinados a mejorar la infraestructura física y energética y los recursos orientados a la educación, la ciencia y la tecnología, la salud y el bienestar social. De esta forma el Estado implementa politicas activas en pos de impulsar un crecimiento sostenido y mejorar la distribucion del ingreso.
La situación fiscal a que he hecho referencia está acompañada por un fuerte crecimiento de las exportaciones e importaciones de bienes y servicios con resultados positivos del balance comercial y del balance de pagos y de las reservas en moneda extranjera, que hoysuperan los 26.000 millones de dólares estadounidenses, casi la misma cifra existente con anterioridad a la cancelación de 10.000 millones al FMI en diciembre de 2005.
Este comportamiento del sector externo se explica basicamente por la política de flotación cambiaria y la tasa de inflación controlada que permitió un sustancial mejoramiento de los precios relativos de la producción y los servicios exportables.
En el presente año se espera una exportación de bienes y servicios del orden de los 50.000 millones de dólares estadounidenses e importaciones cercanas a los 40.000 millones de esa moneda, cifras que prácticamente duplican los niveles alcanzados en 2002.
Por su parte, la inversión ha venido creciendo a tasas superiores al 20% y actualmente registra un nivel equivalente al 22% del PBI y este ano alcanzara el 23%. Estamos trabajando para aumentar este coeficiente a traves de la inversión extranjera directa.
Los números anteriores permiten apreciar el fuerte aumento de la inversión, que se concentra en las áreas de infraestructura con un 34% e industrial con casi el 30% de participación. El sector de la construcción (obras públicas y vivienda) aparece como el más dinámico.
La inversión extranjera goza en Argentina de un marco jurídico de estabilidad basado en el tratamiento nacional, la libertad de elección, el acceso al crédito y los incentivos y la libre repatriación de las utilidades.
En cuanto a los principales proyectos en marcha cabe destacar los vinculados a los metales básicos (acero y aluminio), al lanzamiento de nuevos modelos en la industria automotriz, a nuevas plantas alimenticias y textiles, a las actividades extractivas, a nuevas plantas energéticas y a sectores como el hotelero-turístico, el informático, el de las comunicaciones y el de transporte ferroviario.
En resumen, se puede afirmar que la estabilidad institucional y la consistencia de la política económica constituyen el motor que impulsa la inversión, la que, a su vez, es una condición necesaria para el crecimiento y el progreso social.
Asimismo, desearía referirme brevemente a nuestra política comercial a nivel multilateral, regional y bilateral. Como ustedes saben la Argentina y Australia son miembros fundadores del Grupo de CAIRNS , que tiene por objetivo la liberalización del comecio agricola mediante la eliminacion de las barreras del acceso al mercado y las subvenciones a la exportación y la reducción sustancial de las subvenciones domésticas que practican los principales países de la OECD, entre ellos la Unión Europea, los Estados Unidos y Japón.
Con el Ministro Vaile hemos conversado sobre el particular y coincidido en la significación que tiene la próxima reunión ministerial del Grupo de CAIRNS, que se realizará en esta ciudad australiana entre el 20 al 22 de septiembre próximo y que a la vez será la del festejo del vigésimo aniversario del Grupo.
No cabe duda que es necesario mantener una actitud de firmeza de nuestra parte a fin de que los principales socios comerciales acepten realizar las reformas estructurales de sus sectores agrícolas. Dichos países deben comprender que el sistema multilateral de comercio está en juego, que deben asumir su responsabilidad y liderazgo mejorando sustancialmente sus ofertas y moderando las exageradas demandas que formulan a los países en desarrollo en otros sectores.
En materia regional, la Argentina por su ubicación geográfica, vecindad, relaciones históricas y vínculos económicos tiene como prioridad la integración latinoamericana y dentro de ella el MERCOSUR, junto con sus socios Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela. El MERCOSUR es una union aduanera con una superficie superior a los 11 millones de km2, 250 millones de habitantes y un Producto Bruto Interno que supera el trillón de dólares estadounidenses. Su comercio exterior supera los 400.000 millones de dólares, con un importante crecimiento del comercio intra industrial y aprovechamiento de las economías de escala. Pero, el MERCOSUR no solo es importante en los terminos económicos y comerciales a los que he hecho referencia, sino también por su significación política como factor de estabilidad democratica en la región y por promover los derechos humanos, la cooperación en materia de defensa y la no proliferación.
A nivel latinoamericano el MERCOSUR tiene acuerdos de libre comercio y de preferencias con Chile, Bolivia, la Comunidad Andina de Naciones integrada por Colombia, Perú y Ecuador y con México. También ha extendido una red de acuerdos preferenciales con diversos países en desarrollo y se encuentra en negociaciones con la Unión Europea. Con el CER que integran Australia y Nueva Zelanda ha realizado cinco reuniones de consulta, donde hemos avanzado en las discusiones relativas a la facilitación del comercio, las promoción de inversiones y de encuentros empresariales.
A nivel bilateral la Argentina desarrolla una estrategia de diversificación de sus relaciones, teniendo como una de sus prioridades la mayor presencia en Oceanía y Asia. Dentro de esta estrategia la relación con Australia resulta estrategica.
Estoy convencido que podemos afianzar y expandir sustancialmente las relaciones con Australia, no sólo por la importancia que tienen nuestros respectivos mercados internos, sino también por nuestra proyección regional.
De hecho, en la última década el aspecto más relevante de las relaciones económicas entre Australia y la Argentina ha sido el importante crecimiento de la inversión australiana, cuya característica sobresaliente ha sido la diversificación hacia distintos sectores, en particular las actividades extractivas en la minería, la agricultura, la industria alimenticia y los servicios
En cuanto a la corriente de inversiones argentinas hacia Australia esta es más limitada que en el sentido inverso, pero también importante. Deseo destacar la relacionada con la industria alimentiria, los servicios aéreos y especialmente, aunque no se trata particularmente de inversión, un proyecto tecnológico de primera magnitud, que está finalizando una empresa argentina, INVAP S. El proyecto al que me refiero es el del reactor nuclear de investigación de Lucas Heights de diseno y fabricacion argentina. En la visita a este reactor, situado en las cercanías de Sydney, confieso que sentí una gran emoción al recorrer sus instalaciones y reunirme con los directivos y técnicos de INVAP y de ANSTO, que han concretado este proyecto de diseño y producción argentinos. . No cabía otro sentimiento dado que somos testigos de un salto cualitativo en las relaciones, que nos llevará a una cooperación mucho más intensa y productiva que en el pasado.
Sin duda, este hecho confirma la impresión que esta nueva etapa de convergencia entre nuestros países nos encuentra mutuamente interasados en profundizar nuestros vinculos y trabajando juntos en pos de un mundo mejor.
Estoy convencido que la visita que estamos concluyendo el día de hoy es otro paso en la construcción de la confianza mutua entre nuestros gobiernos y sectores empresariales, confianza que se asienta en los principios de defensa de la democracia, el respeto a los derechos humanos, la búsqueda de un desarrollo económico sustentable y con equidad, la defensa de la paz, la cooperación internacionales y el combate a la pobreza.
Nos hemos comprometido a trabajar firmemente para reforzar, expandir y diversificar nuestras relaciones bilaterales y al mismo tiempo corregir los desequilibrios en las relaciones comerciales internacionales.
No quisiera concluir sin antes manifestar mi deseo y esperanza de que las conversaciones entre los empresarios argentinos y australianos aquí presentes, que se llevan a cabo en estos días, tengan el mayor de los éxitos y sirvan para establecer, a partir de los contactos que se están llevando a cabo una relación recíprocamente provechosa tanto para sus empresas como para el bienestar de nuestros pueblos
MUCHAS GRACIAS.