La Cancillerķa
Discursos de Cancilleres
Discurso del Sr. Canciller Jorge Enrique Taiana
Ante el Parlamento del MERCOUR
Montevideo - Rep. Oriental del Uruguay
29 ABR 2008
Indice de discursos

En estos seis meses de Presidencia Pro Tempore nosotros hemos tratado de impulsar una mayor participación del Foro Consultivo y también una mayor actividad del Foro de Gobernadores que también se está desplegando y -como el Parlamento- tiene una gran potencialidad. Eso desde la perspectiva de ver el Mercosur un poco más vinculado a la sociedad. Más específicamente, dentro de las tareas propias del Mercosur, una tarea que se lleva a cabo a lo largo del semestre pero que está previsto que termine a fin de año, es la elaboración del Plan Estratégico, que fue en realidad una iniciativa de la Argentina en Asunción y que tiende a crear un  marco general y compartido que busque una estrategia de superación de las asimetrías.

Como ustedes comprenden, esta no es una tarea sencilla ni inmediata. Pero se está trabajando, se están dando pasos; hay que compatibilizar visiones. Uno puede tener una visión más general de lo que tiene que ser este Plan, y entonces se puede vincularlo a los temas más generales de lo que suele llamarse la agenda pendiente del Mercosur; o una visión más acotada y referirlo a un conjunto de herramientas específicas para superar situaciones de asimetrías o debilidades relativas de un país en relación a los otros. Este es el debate dentro del Plan Estratégico vinculado a las asimetrías. Se está desarrollando, no va a tener resultados en Junio, pero quiero contarles que sí está planteado el debate de cómo encararlo.

Quizás las noticias más importantes estén vinculadas al avance y desarrollo del FOCEM –el Fondo para la Convergencia Estructural– que, como ustedes bien saben, es la herramienta señera en cuanto fue el reconocimiento institucional de la existencia de asimetrías y un comienzo para encaminarlas; no es que solucione todo, pero obviamente es la dirección correcta y estamos bastante satisfechos de cómo va. 

Los 18 proyectos aprobados y que ya están en marcha involucran aproximadamente 145 millones de dólares, básicamente destinados a Paraguay y Uruguay, y que implican distintos ámbitos: viviendas, carreteras, el apoyo a microempresas, el fortalecimiento de comunidades locales e incluso tiene un plan regional de lucha contra la aftosa. En relación al próximo plenario –en julio próximos, hay por lo menos cuatro proyectos de Paraguay que están en las etapas finales para la adjudicación de fondos, que casi seguro serán aprobados para Junio, y hay otro grupo de proyectos que está menos avanzado en el análisis técnico, y hay el llamado "megaproyecto" uruguayo, que tiende a la interconexión eléctrica con Brasil; se lo llama megaproyecto porque compromete los fondos del FOCEM por un par de años en su totalidad. Nosotros queremos destacar ese proyecto como muy interesante y en la línea de las mejores contribuciones que puede hacer el FOCEM: juntar los recursos y trabajar en temas que tienen que ver con la integración y, en este caso, con la energía, que como saben es una cuestión de singular relevancia en estos tiempos.

En relación a la Presidencia Pro Témpore de la Argentina, nosotros tenemos pensado para Junio presentar para su aprobación, algunos proyectos regionales. Presentarlos como Presidencia Pro Témpore. Estamos pensando en un proyecto –que está más avanzado– de lucha contra el dengue, que nos afecta a varios países; otro que es más amplio, que tiene que ver con los trabajos presentados en el Foro de la Madera, que sería también un proyecto regional vinculado a la integración productiva. Nos gustaría presentarlo para que se desarrolle en los diferentes países, para que tenga que ver con lo productivo y la integración. Y también habría un tercer proyecto, más desde la perspectiva social, y que sería de apoyo a microemprendimiento en las zonas fronterizas, todos a consideración de los Estados miembro.

Más allá de eso, hay un tema muy relevante que es la integración productiva: los socios del MERCOSUR hemos tomado plena conciencia de la importancia de la integración productiva como mecanismo esencial para promover la convergencia estructural de las economías y evitar la reproducción de las desigualdades competitivas entre nuestros países.

La integración no se puede limitar a los aspectos comerciales, porque si bien ellos son muy importantes, muchas veces tienden a profundizar o a cristalizar las diferencias de desarrollo interno y a concentrar los beneficios de la integración en los actores de mayor tamaño, que en principio son los que están más preparados desde el punto de vista de los recursos para gozar de varios de los beneficios de las mayores aperturas comerciales. A fin de evitar estos efectos no deseados de la integración comercial es que nosotros consideramos importante  implementar políticas y acciones orientadas a la generación de un espacio regional más integrado, con el fin de mejorar la competitividad de quienes aún no han podido acceder plenamente a los beneficios de la integración.  

El objetivo, entonces, es que los beneficios de la integración regional se extiendan a todos sus miembros. Y, para ello, buscamos alentar la complementariedad entre distintos eslabones de la cadena de valor regional, procurando la efectiva incorporación de producciones de las economías de menor desarrollo productivo en los procesos productivos de todos los socios. Quiero recordar que fue una iniciativa argentina, que aprobó la 5207, para accionar un grupo de trabajo sobre la integración productiva que luego deberá elaborar un Programa de Integración Productiva del Mercosur y que deberá ser elevado a la reunión del Grupo de Mercado Común, para aprobarlo en el Consejo de Junio. Para nosotros este es un interés prioritario; un objetivo claro de la Presidencia Pro Témpore para Junio es la aprobación del Programa de Integración Productiva del Mercosur.

La propuesta, básicamente, propone una mayor utilización de mecanismos públicos de coordinación y articulación público-privadas a través de cinco líneas principales: articulación entre los organismos vinculados al desarrollo empresarial y productivo, complementación en la investigación y desarrollo de transferencia de tecnología, formación de recursos humanos, generación de información y su procesamiento a través de un observatorio productivo e identificación de fuentes de financiamiento. Nosotros hemos presentado una propuesta que también identifica los trabajos a desarrollar a nivel sectorial a través de los foros de compatibilidad, que tuvo una primera reacción favorable de los miembros y pensamos que podemos llegar al fin del semestre con la posibilidad de aprobar el Programa de Integración Productiva.

Un segundo proyecto es la creación de un Fondo para el financiamiento de pequeñas y medianas empresas que participen en planes de integración productiva regional, y que resultará complementario a las iniciativas identificadas en el Programa de integración productiva. En este sentido, la Presidencia Pro Témpore argentina está promoviendo las negociaciones con los socios para diseñar las características de este Fondo. En cuanto al uso del Fondo –y este es el debate político que está pendiente–, hay dos opciones: una es que el Fondo sea concebido como de garantía, en el sentido de que a veces el problema de las Pymes no es tanto el acceso al crédito como la dificultad para brindar garantías que permitan que se los concedan; otra es que sea un Fondo que otorgue préstamos directos. Pero lo que está consensuado es que este Fondo debe estar direccionado a procesos productivos integrados por dos o más empresas de distintos países del Mercosur. Tenemos expectativas de que este Fondo Mercosur para Pymes pueda ser aprobado en la cumbre de Junio.

El tercer objetivo de la Presidencia es el avance en la eliminación del doble cobro del arancel externo común en el comercio intrazona, en el marco de lo estipulado por la Decisión CMC N° 54/04. Esta norma estableció el principio de que los bienes importados desde el resto del mundo que cumplieran con la política arancelaria común recibirían el tratamiento de bienes originarios del MERCOSUR, tanto para su circulación dentro del territorio de los Estados Parte como para su incorporación a los procesos productivos. Un año después, en diciembre de 2005, se aprobó la Decisión CMC 37/05, que incluía la primera etapa para la implementación de la Decisión CMC 54/04, definiendo el reglamento para la circulación de un conjunto de bienes. Eso ya está y actualmente se está negociando la segunda etapa, que implica la conclusión del Código Aduanero del MERCOSUR (CAM), el diseño de un mecanismo de distribución de la renta aduanera y la interconexión informática on line de las aduanas de los Estados Parte.

Mientras que la última de las cuestiones ya está implementada, el CAM se encuentra en avanzado estado de negociación. Quedan pocos puntos sin resolver, y aspiramos a concluirlo hacia mediados de año, mientras que la definición de un mecanismo de distribución de la renta aduanera está siendo tratada en el ámbito de la Comisión de Comercio.  Es un tema complejo que en particular afecta al Paraguay por su condición de país mediterráneo, donde naturalmente hay una llegada mucho menor de productos a las aduanas.

Estos serían los tres principales objetivos del semestre: el Programa de Integración Productiva, el Fondo Pyme y poder terminar el trabajo del Código Aduanero en relación de las políticas extrazona.

Hay otros temas que vale la pena recordar y que están avanzando: ahora en mayo van a comenzar las pruebas de comercio en moneda local; se hizo un acuerdo entre Brasil y la Argentina, se han terminado de compatibilizar cuestiones de los Bancos Centrales, estamos cumpliendo el cronograma que se había prefijado y esperamos que tenga un desarrollo exitoso y extenderse a los otros países porque será un beneficio para reducir los costos del comercio.

En materia de servicios, el Protocolo de Montevideo entró en vigor en diciembre de 2005 y estamos por realizar la VII Ronda de Negociación de Compromisos Específicos en Servicios, para llegar al 2015 con el objetivo cumplido. Se destaca también la reciente entrada en vigencia en la Argentina, Brasil y Uruguay del "Acuerdo para la Facilitación de Actividades Empresariales en el Mercosur", que crea una serie de facilidades y simplifica el ejercicio de las actividades para nuestra gente de empresas.

En relación a la Cumbre del Mercosur, la Presidencia Pro Témpore convoca a la "II Conferencia Regional de Empleo del MERCOSUR", a fines del mes de junio. El objetivo es fortalecer los mecanismos de articulación entre las distintas áreas gubernamentales, con vistas a la concreción de las directivas del Mercosur del crecimiento del empleo. Ya hubo una reunión que fue positiva, y no sólo lo dicen los ministros de trabajo sino los distintos sectores sociales involucrados, y nosotros queremos avanzar en un diseño, porque de la segunda conferencia esperamos que surjan directivas que puedan transformarse en normas

Respecto de las negociaciones comerciales del bloque, ustedes saben que en junio vamos a firmar un  Acuerdo de Preferencias Fijas entre el MERCOSUR y la Unión Aduanera de África Austral (SACU), es decir, con Sudáfrica y Malawi, Lesotho, Botswana y Namibia. Ésta ya está y va a suceder, pero tenemos una expectativa un poco mayor: habíamos visto la posibilidad de hacer un encuentro Mercosur -Sudáfrica SACU + India, en vez de firmar un acuerdo de preferencia, pensar en la posibilidad de acuerdo de libre comercio con los tres países. Esa posibilidad se está trabajando.

Se avanzó en las negociaciones con Marruecos. Nosotros ahí estamos más ambiciosos: queremos un acuerdo de libre comercio y ellos quieren algo más reducido, un acuerdo de preferencias fijas. Con relación a la negociación con el Consejo de Cooperación del Golfo no hemos tenido mayores avances; ahí los temas tienen que ver con la cuestión petroquímica –lo que a ellos más les interesa– y que no es sencillo negociar. Y se están iniciando las conversaciones con Rusia para la posibilidad de un acuerdo de libre comercio y seguramente en junio firmaremos con Jordania un acuerdo marco para iniciar negociaciones.

En relación a las negociaciones Mercosur – UE, hemos hecho un esfuerzo y todos los países han acompañado para tratar de destrabarlas. El último punto fue la reunión que se hizo en Bruselas hace 15 días y allí quedó claro que la UE no moverá esta negociación hasta que quede resuelto qué pasa en Doha. Como dicen ellos: “Doha first”. Vamos a presionar políticamente, de todos modos, aprovechando la reunión ALC – UE de mayo, en Lima, para poner el acento en este acuerdo de segunda generación, porque tiene un pilar comercial, tiene un pilar de cooperación técnica y un pilar político. Estos dos últimos están avanzados, pero las dificultades están en la parte económica, porque desde ya partimos de una situación desigual: ellos piden reducción de aranceles y ofrecen un pozo.  Nuestro interés es destrabarla, porque nos parece muy importante.

Por lo demás, el Mercosur está en un momento de ampliación. Todavía no ha terminado la inclusión de Venezuela, que agrega una dimensión energética de mayor peso al bloque, pero lo que quiero señalar es que el Mercosur se encuentra en un momento importante y creo que en una situación internacional donde deben ser revalorizados sus logros. Como toda construcción es inconclusa, tiene mucho por hacer, pero con logros importantes, y en una situación en donde el mundo no sólo tiende a dividirse en bloques –lo que ya sabemos desde años atrás– sino en un mundo donde dos factores esenciales se han transformado –y eso coincide en este semestre especialmente– en claves del escenario internacional, como la energía y el precio de los alimentos. En esa situación, el Mercosur es un bloque revalorizado y que despierta mayor interés internacional. Es uno de los grandes exportadores de alimentos del mundo y es difícil no pensar que su situación se hace más interesante en relación al escenario actual.

Creo que el Parlamento tiene un rol muy importante no sólo en su función específica de órgano consultivo para las normas que luego haya que internacionalizar, sino que, más en general, el parlamento es el órgano institucional que nos trae al bloque la sensibilidad de los pueblos, sus prioridades, sus visiones más urgentes y, en ese sentido, hay mucho por debatir y articular. Nosotros esperamos que nos conmuevan, que nos obliguen a las estructuras que ya vienen de hace tiempo a agilizarse, a poder responder a necesidades que de otra forma quedan muy sectorizadas, y es el ámbito ideal para compartir las distintas visiones, porque un elemento fundamental para que avance la integración es el mejor conocimiento, y para eso es esencial el mejor conocimiento de las dirigencias políticas. Eso es todavía un déficit; hemos avanzado mucho, pero tenemos que usar el Parlamento para un mejor intercambio entre las dirigencias políticas y los partidos, y así podremos tener más fuerza política para avanzar en la integración.

 

Muchas gracias